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Cempasúchil: récord en Xochimilco y un campo que resiente el clima

Extenso campo de flores de cempasúchil anaranjadas al atardecer

Cempasúchil: récord en Xochimilco y un campo que resiente el clima

Por Anabel Beltrán

En San Gregorio Atlapulco y San Luis Tlaxialtemalco, en Xochimilco, los campos se pintaron de naranja semanas antes de que las ofrendas llenaran las casas. Este año, la producción de cempasúchil en la Ciudad de México alcanzó una cifra que el gobierno capitalino califica como histórica: 10 millones de plantas, frente a los seis millones registrados en 2025.

El dato contrasta con lo que ocurre a escala nacional. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), la cosecha de cempasúchil en México cayó 29.4% en 2025, al pasar de 20 mil 659 toneladas en 2024 a 14 mil 594 toneladas. Detrás de la flor emblema del Día de Muertos conviven, así, un auge local y un campo cada vez más expuesto al clima.

El récord de la capital

Según informó la Jefatura de Gobierno el 29 de octubre, nueve de los 10 millones de plantas producidas este año —el 90%— ya se habían comercializado antes del fin de semana largo. El cultivo se realiza en el suelo de conservación del sur de la ciudad, con acompañamiento del programa Altépetl Bienestar, operado por la Secretaría del Medio Ambiente a través de la Dirección General de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural.

En los recorridos por los campos se mostraron variedades como el cempasúchil marvel y el clemolito, una variedad silvestre que resguarda riqueza genética. «Detrás de cada flor de cempasúchil hay trabajo, conocimiento y una historia que nuestras comunidades mantienen viva», dijo la secretaria del Medio Ambiente capitalina, Julia Álvarez Icaza Ramírez, quien llamó a comprar directamente a las familias productoras.

Para las comunidades de Xochimilco, la temporada representa uno de los ingresos más importantes del año. Pero también es una apuesta: la flor se siembra con meses de anticipación y toda la venta se concentra en unas pocas semanas.

El mapa nacional de la flor

Fuera de la capital, Puebla es el principal productor del país. En 2025 aportó 9 mil 651 toneladas, seguida por Hidalgo con mil 200, San Luis Potosí con 996, Oaxaca con 995 y Guerrero con 800 toneladas, según datos de la Sader. Para miles de familias rurales en estas entidades, el cempasúchil es una fuente de ingreso que se suma a la milpa y a otros cultivos.

«La producción de cempasúchil no solo preserva una tradición profunda en la memoria colectiva, sino que también genera desarrollo y oportunidades económicas para las familias del campo», señala la propia dependencia en un reporte.

El clima, el enemigo silencioso

El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) advierte que el calor puede alterar el desarrollo de las plantas y mover sus periodos de floración. Para los productores, eso es crítico: necesitan flores en condiciones comerciales justo en las semanas previas al 2 de noviembre. Una floración adelantada o tardía puede significar perder la temporada.

Las lluvias intensas dañan las plantas y complican el trabajo en el campo, mientras que las sequías prolongadas elevan la necesidad de riego. La canícula, con su pausa de lluvias y sus temperaturas altas, puede coincidir con etapas clave del cultivo. Las heladas son otro riesgo en las primeras fases: en abril de 2025, el gobierno de Puebla reportó afectaciones por bajas temperaturas en mil 187 hectáreas agropecuarias de 32 municipios, aunque sin desglosar cuántas eran de cempasúchil.

Ajustar el calendario para no perder la cosecha

Una de las alternativas que propone el CIMMYT es cambiar las fechas de siembra para que las etapas más sensibles de la planta no coincidan con el calor extremo o la falta de agua. El organismo destaca que el cempasúchil tiene requerimientos hídricos menores que otros cultivos y puede usarse como abono verde en sistemas diversificados, aunque eso no elimina los riesgos.

Por su parte, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) trabaja en la generación y conservación de variedades mexicanas adaptadas a las condiciones regionales. La Sader impulsa además Mesas Técnicas Agroclimáticas, donde agricultores, técnicos e investigadores analizan pronósticos y acuerdan recomendaciones de manejo; al cierre de junio de 2025 se habían realizado 10 sesiones en nueve entidades.

Lo que queda después del 2 de noviembre

Cuando se retiran las ofrendas, el ciclo vuelve a empezar para los productores. Comprar directamente en los puntos de venta locales, como pide la autoridad capitalina, ayuda a que el ingreso llegue a quienes cultivan. Y entender que cada manojo depende cada vez más del clima es una forma de mirar la tradición con otros ojos: la flor que guía a las almas también es el sustento de miles de familias que siembran con incertidumbre.

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